No sé a quién culpar ahora. Necesito sacarlo fuera, explotar, despegarlo de la garganta, dónde se ha agarrado con uñas y dientes porque no quiere hacerse oír. Hablo de tener miedo y sobre todo, de decirlo.
Eres diferente pero estoy cansada de comparar versiones, de esforzarme, de sentirme vacía cuanto más intento llenarme. ¿Qué cojones estoy haciendo? ¿Otra vez la misma historia?
Me niego a permitir otra vez que el daño haga su efecto devastador y sangrante sobre mí. Me niego a dar más hasta menguar el peso, a pensar demasiado, a engañarme.
Han pasado casi dos meses desde que sé que no es esto lo que quiero, en general. Entonces, ¿qué coño estoy haciendo? ¿Qué sentido tiene toda esta mierda?
Estoy intentándolo, tratando de volver a ser yo, sacando lo bueno que hay en mí, esa parte que desapareció hace años y que no he vuelto a sacar porque nadie se lo merecía. Y ahora que lo saco, me duele tanto que me alejo, me distancio y no quiero saber nada de nadie. ¿Dónde estoy?
Y sé que estoy sintiendo más de lo que me permito a veces, aunque siga queriendo frenarme. Pero no hay nada de dónde poder sacar ni un poco de lo que pido. Simplemente hay comodidad, esa sensación conocida de "estar por estar". No veo sentimientos, no veo interés ni ganas. No veo nada, ni si quiera veo mi parte del trabajo.
No te entiendo, no me entiendo. Me canso de estar siempre alerta, de cabrearme conmigo, de acabar en nada y de empezar de un todo que acaba precipitándose por cascada palabrería. Estoy cansada de sentir y que nadie se lo tome en serio hasta que decido irme. Tal vez sea ese el problema, que nunca me voy del todo.